Russo Dylan - Canada
invento en Q mayor y desnuda para piano
Hoy que te encuentro en los libros
en el final de los cuentos
en el centro de las canciones
en las formas de las nubes
en el ruido del viento
en ventanas abiertas reclinada
en lo que moja el rio
en lo que quema el sol
en mi error ortografico
en quien me abre las puertas
en lo que queda de una pincelada
en la mirada a una falda
en la altura de los pechos de una blusa
en el espejo de una cajita polvera
en la malicia de unos zapatos
en el relumbro de mi hoja de afeitar
en las luces de mis ojos cerrados
en los garabatos de un niño que dibuja
en mis cortinas arañadas
en las huellas de una hormiga
en la chispa que se separa del fuego
en mi izquierda y mi derecha
en el calor de mi almohada
en el hueco de unos clavos
en el ladrar de mi perra
en su forma de orinar y pedir un premio
en mis propias letras y las ajenas
en el aroma si pienso en tu sexo
en el pasaje una partida y el vuelo
en mis eternos puntos
en lo que detesto
en lo que deseo
entonces venis
te sueño
te toco
te beso
te arranco placer
te pido mas
me entregas mas
se apaga la luna
y se quiebra el invento.
De: Letras de lo absurdo y lo ciego
DÍAS DE PIEDRA
Una piedra
busca su fémur;
piensa en un palpitar lejano.
Recoge su deseada espina dorsal,
la pone en su dureza
y no se puede mover.
Espera que un niño pase,
la recoja y la tire;
desde su alegría
de lanzar piedras
hasta un rincón que tenga
agua, sol y palmeras.
Il suicida sostituto
Storia assurda...
...Mi sustituto suicida
vive sufriendo
de un gran moralismo,
claro espejismo.
Me señala luciferes,
me aprieta alfileres,
me muestra el infierno,
me tira al invierno,
me aparta del cielo,
me cubre de hielo.
A mi sustituto
no le discuto;
si muerde mi fruto,
apendejado disfruto,
lo dejo que hable,
que afile su sable,
corte mi herida
y se quite la vida
di morte mentale
nono fatale
de repente corro,
fortísimo corro
detrás de un espejo,
su brillo y reflejo.
La vida no tomada
A mi vida la envuelvo de mis ropas
telas con nobleza. Hoja de Adán,
la mezclo con huesos y carne,
receta vital,
le doy su dosis de placer y de dolor,
auto receta vital.
La meto dentro de mis zapatos,
filosofía popular del adónde vamos.
La he sacado de paseo y la he encerrado
!Viva la libertad de ser mi esclavo!
le doy la hora , casi siempre tarde en todo,
la he metido entre multitudes y soledades,
Animal social por matemática social,
le he apretado su cueva de ruidos y ha callado
el derecho a mi derecho.
La arrimé a otras vidas con las que compartió
hasta el: “paremos de jodernos”
y “calabaza a tu casa, vos en tu orilla yo en la mía”
me llena de aire necesario y de grandeza,
me obliga que hable de su estuche como elegante,
por ella me he abotonado hasta el cuello
o me he desabotonado frente a algunas ganas,
me he peinado y dejado despeinar,
arreglo, desarreglo,
malo, bueno,
risa, llanto,
niega, afirma,
enferma, cura,
izquierda, derecha
había padre, ya no hay padre,
recuerda una mascota, una madre,
me sienta a escribir,
me levanta a leerme en voz alta.
Espejo añejo.
freud en viñeta,
imita, limita, vomita,
uta,puta, chuta,
son las dos y cinco
tenía que haber estado cinco para las dos.
uta,puta, chuta,
paralelismo, egoísmo, istmo
un dibujo de mapa lejos,
patriotismo, orfandad
estoy en lo mismo
lo mismo
sin lo mismo
con lo mismo
con sinlomismo.
Mi vida anda en su cartera
la foto de la caja griega
siete velos, millón de desvelos,
sueño repetido,
dibujo de mapa lejos,
no metido
acometido
afligido.
Normales y pendejos,
desfile acomodado,
como ustedes, voy lentoapresurado
con mi vida a su mandado.
De pie en mi pradera, sin esperando
Busco, en el fondo de mi centavo
el precio de lo que he perdido.
Gasto en recuerdo dulce: lo vivido.
¿Soñé o pensé?
¿cómo saberlo?
si aún no se
si he despertado, nacido o llorado.
Al que nombró estrella a la estrella
lo reto, le obligo y le reclamo
que ponga, en mi voz, el sonido exacto.
Sonido de cristal en pecho
sería,
si logro, en mi aguja minutera,
mencionarte.
Este recuerdo
se niega, a clara memoria,
ir al funeral de tu olvido.
Me duele el espejo y sangro
El que siempre quise ser
está sentado en un mes
del año que nací.
El que siempre fuí
está esperando, serenamente,
por un viento que disperse,
violentamente,
el emocionado y pensativo polvo
del que ahora soy.
Un espejo estalla
en el universo
y se quiebra en mi pupila.
Sigo siendo.
Desfilan mis cosas y Joda.
Asi caminan mis cosas.
Hablo de mis objetos,
no de mis pendejadas;
marchan como hormigas
en abastecimiento urgente
y emociones tercas
o luciérnagas de mi oscuridad.
Sé que mis cosas, las azules, verdes,
ocres, caobas, canelas y almendras
tienen alma y tienen nombre
no el de escritorio, cuchara, librera,
bote de perfume o afeitadora,
sino, ese que al decirlo,
hace que recordés mirada,
mujer, amor, noche y cama.
Ante mis cosas se engarabatan
zumos de naranja, hojas de limón
aceitunas, pacunes, guayabas,
degenerados espectro de escarabajo,
nailon de tus piernas,
zapatos de tacón
y desmadres de temblores.
Mis cosas huelen a ella.
A los gustos de ella,
a las gavetas de ella;
de ahí, que yo ande,
con el genio de cuatro abuelas
y me encabrone con mi propia sombra.
A mis cosas, las estoy odiando
con molidos vidrios,
ácidos amoníacos,
clavos de crucifixión,
aliento mañanero,
tos de fumador,
sorpresa mal entendida,
ardor, herida y yactura,
pero, me atrapo a ellas
como al mejor de los tesoros,
por que en ellas, estás vos
y de ahí no te saco,
porque si te saco...
me quedaría sin torturas.
Pequeñas maneras
No solo locos
se enamoran de lo normal,
yo tampoco.
Contra mis pequeñas maneras
Todo rayo tiene
su Benjamin Franklin.
Un rayo no es un gato diluido en luz,
yo tambien.
De: poemas a vos
Uno más uno vos
Mi cuerpo extendido a tu piel
con sabor a boca, con sabor a miel.
Bajo mi peso y mi pecho,
estás a latidos. Estás en mi lecho.
Tu mirada fija, perdida.
Te me venís gata, gata enloquecida.
Abiertos los poros, libre el grito.
Sudor del pecho, movimiento que repito.
Beso. Boca humedecida. Savia caliente.
Palabra queda. Escalofrío ardiente.
A filos cortantes, te estás moviendo.
A goces de lo hirviendo, derritiendo.
En esta suma, tenés olor a mar.
Sabés a vino en todo el paladar.
Gusto a mujer, desnudez de mujer
pegada aquí, a este lado del querer.
En mis momentaneos siempres
Corre
un caracol al lomo de tal reloj.
Forja un minuto, su espacio, en una historia.
Relojeros en cirugía, contemplan a un ojo, el pan de su hambre.
Cortina de algún luto, llanto o risa de un poeta. Vida.
...
En mí,
el tiempo gotea de abajo para arriba,
arde el sentir y quema el hacer.
Cocino mi día, almuerzo mi gerundio.
En vos,
camina despacio mi poema. Te recorre.
Besa, exprime, siente, se gusta. Te reconoce.
Mi decir: Canto, mi escribir: Música.
No hay queja en la palabra, no hay gesto en el dolor.
Entre los dos,
hace muchos barcos ya,
que no estamos solos.
Marinera de mis momentáneos siempres,
hemos aprendido juntos
que en una lágrima hay mar.
Y qué grato es navegarlo,
navegarlo con vos.
El duende del dulce palpitar
Canta
espanta
encanta.
Riega
niega
ciega.
Asoma
toma
doma.
Enamora
llora
adora
Anida
vida
olvida.
Inventa
revienta
asienta.
Lleva
subleva
eleva.
Deja
queja
enreja.
Viene
tiene
retiene.
Amor
dolor
amor.
Dolor
amor
dolor.